No, ninguna caída logró trocarse en ruinas Nadie se muere aquí. Vuelve a escarbar con un trozo de espejo los terrenos prohibidos, Nadie se pierde aquí. Nadie sale de aquí. Esta es la torre en llamas en medio de las torres fantasmas del invierno Mis días en los otros ya no son nada más que una semilla seca, Olga Orozco |
Si la literatura es un juguete, que sea un juguete rabioso
miércoles, 5 de agosto de 2026
En donde la memoria es una torre en llamas
jueves, 30 de julio de 2026
A LA MIERDA TU SERMÓN SOBRE EL ARTE, MI GENTE ESTÁ MURIENDO
Los colonizadores escriben sobre las flores.
Te hablo de los niños que tiran piedras a los tanques israelíes
Segundos antes de convertirse en margaritas.
Quiero ser como esos poetas que se preocupan por la luna.
Los palestinos no ven la luna desde las celdas y las prisiones.
Qué hermosa la luna.
Qué hermosas las flores.
Recojo flores para mi padre muerto cuando estoy triste.
Él mira Al Jazeera todo el día.
Ojalá Jessica dejara de enviarme mensajes de ¡Feliz Ramadán!
Sé que soy norteamericana porque cuando atravieso un cuarto algo muere.
Las metáforas sobre la muerte son para los poetas que piensan que a los fantasmas les interesa el sonido.
Cuando muera, prometo seguirte por siempre.
Algún día escribiré sobre las flores como si me pertenecieran.
Noor Hindi
jueves, 23 de julio de 2026
El amor
Solitario a quien palpo,
dios de mi soledad,
ven a tientas,
no hay nadie en la tierra,
nadie más,
y no tengo nombre.
Vengo de lo absoluto de tus fábulas,
cuido tu azar y tu silencio,
y he visto en tu espalda
el rostro que buscas cruzando visiones.
Con todo el amor y la vida
yo te conozco,
solitario, muchedumbre,
y te pregunto
quién eres.
Hombre mío sin bordes,
ven entero,
ven hasta la muerte
y no más, no hasta la tristeza,
ven a tientas,
y desde adentro fórmame
guitarra sin fin,
y lo que arranques,
mi hondo sonido de la especie,
arrójalo con júbilo
a la sombra constante,
amor mío, elemento,
a la tiniebla original arrójame,
así, contigo.
Amelia Biagioni