miércoles, 14 de octubre de 2026


Vida continua


Árbol que eres un penoso relámpago,

viento que arrebatas una ardiente materia,

bosques de rayos entre el agua nocturna:

¿he de decirles que para mí se está forjando

una pesada joya en mi corazón, una hoja

que hiende como una estrella el refugio de la sangre?


Ignoro otra mirada que no sea como un vuelo

reposado y profundo, ignoro otro paso lejano,

ola que fuese más clara que la vida en mi pecho.


Sepan que estoy vivendo, nubes, sepan que canto,

bajo la gloria confusa de la tarde, solitario.


Sepan que estoy viviendo, que me aprieta el cielo,

que mi frente ha de caer como lámpara vacía

a los pies de una estatua que vela tenazmente.


Javier Sologuren 

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